De cómo llega a una habitación de hospital

Como si dejara de llover, después de veinte años. Silencio, qué presencia arrojas. Qué apostura. Silencio. Eterno. Sutil. Como si supieras cómo hacerlo, tu momento. Protagonista. Sólo tú, silencio, solo.

¿Cuál es el volumen del silencio? Porque cuando entra, parece que se derriten las paredes, desaparecen. Porque tras ellas, una brisa de sol blanca ilumina. El silencio, a veces, brilla. Deslumbra los ojos que lo miran, que no quieren mirarlo. ¿Has mirado alguna vez el silencio? ¡Míralo! Brilla. Como un deseo. Como ojos humanos, todavía.

Cuando el corazón deja de latir, las máquinas se desenchufan. El corazón para, de temblar, de moverse, y se acurruca en un pesebre de vísceras y recuerdos. Duerme el corazón, y los pulmones encharcados, se vuelven fríos. Como el neón, brilla. Y el agua deja de subir y de bajar. El constante burbujeo se aleja. Y las máquinas se desenchufan. Y las manos cambian de color, y los brazos cambian de color. Y el corazón, acurrucado, sonríe, se expande, adiós.

Y el lugar se vuelve brisa blanca, se vuelve iglesia. Y el lugar se envuelve de silencio. Hospital calla, como ausente. Hospital brilla. Las máquinas se desenchufan. Y el corazón se acurruca, y deja hueco. El hueco, el eco, eco de silencio. En la habitación, de silencio. Como un suspiro que termina, como una pausa entre las notas suspendida, como una burbuja que no explota, que levita, y nada más.

Y los que miran. Los que se atreven y miran. Los que se llenan de silencio. Los que se rompen. Los que se quedan. En silencio. La pena que llega sin pedir permiso, sin avisar, incontrolable. Tristeza que se convierte en risa, sin sentido. Como un temblor de piernas que nunca se sabe. Y los que miran, miran mucho, pues el silencio es una brisa de sol blanca. Y la mueca de dolor, se ha camuflado, y la sonrisa se hizo gesto, y los besos ya no suenan. Y el sueño, todavía. Y los que miran, saben que en el hueco que dibujan los corazones, cuando se acurrucan, cuando se dejan de bailar, se guarda el silencio. Y que el silencio ocupa mucho, y que se tarda tiempo en volver a hablar.

 

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