Tengo cierta fascinación

Tengo cierta fascinación

por la vida que crece en las aceras,

áspera y salvaje entre lo salvaje

necia, tan necia como la ternura

ágil y precisa.

 

¡Tanto calificativo para el verde en la banqueta!

Pero así de revolucionarias son

las flores amarillas

que crecen con nosotras

bajo las puertas.

 

 

“Cuando vi estas plantitas mientras caminaba por Guatemala de la Asunción, se vino el primer verso “tengo cierta fascinación…” y salí volando a mi casa a escribir este poema”.

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