Innovación con acento hispano: DeAura, Growi Finance, Yoseyomo y FACTOS DCP triunfan en Merge Madrid

En un escenario global donde la tecnología está redefiniendo las fronteras culturales y económicas, cuatro startups hispanas han demostrado que la innovación también se habla en español. DeAura, Growi Finance, Yoseyomo y FACTOS DCP fueron las protagonistas de Merge Madrid 2025, al convertirse en finalistas del Startup Contest, uno de los reconocimientos más prestigiosos del ecosistema europeo Web3. Más allá de la competencia, su presencia simboliza una realidad creciente: la Hispanidad como potencia tecnológica. Desde España y Colombia, estos proyectos demuestran que la creatividad, la colaboración y la confianza —valores profundamente hispanos— pueden traducirse en innovación descentralizada con alcance global. España y Colombia: un mismo impulso en Merge Madrid Las tres startups españolas y la colombiana comparten un objetivo común: resolver desafíos reales del sistema financiero a través de la transparencia y la descentralización. DeAura impulsa el trading de nueva generación con una terminal de alto rendimiento sobre la blockchain de Solana, combinando precisión técnica y una experiencia de usuario intuitiva que democratiza las finanzas descentralizadas. Growi Finance adapta el modelo DeFi a la normativa europea MiCA, integrando cumplimiento regulatorio y flexibilidad tecnológica. Su propuesta convierte la confianza institucional en motor de innovación. Yoseyomo aborda la dimensión más humana de la Web3: herramientas para gestionar soberanía financiera y herencia digital en un mundo donde identidad y patrimonio se entrelazan con lo tecnológico. Desde Colombia, FACTOS DCP lleva la tokenización a los instrumentos financieros tradicionales mediante el registro on-chain de pagarés con pruebas criptográficas y custodia distribuida. Su enfoque transforma la burocracia en código y la confianza en verificación matemática. Juntas, estas cuatro iniciativas reafirman el poder del idioma compartido como vehículo de colaboración y creación. Qué es Merge Madrid Merge Madrid es el principal evento del ecosistema blockchain europeo. Cada año reúne a desarrolladores, inversores, instituciones y comunidades Web3 en un formato que combina conferencias, hackathons, exhibiciones tecnológicas y el reconocido Startup Contest, donde los proyectos más prometedores presentan sus soluciones ante líderes de innovación, fondos de capital y organismos reguladores. En su edición de 2025, Madrid fue epicentro de una comunidad diversa y cada vez más hispana. Entre más de un centenar de candidaturas internacionales, las propuestas en español destacaron no solo por su nivel técnico, sino por su visión integradora y su apuesta por una innovación accesible y humana. La Hispanidad como ecosistema de innovación Que España y Colombia coincidieran entre los finalistas no es casualidad: refleja la consolidación de un nuevo bloque tecnológico intercontinental. En un mundo donde las economías digitales se organizan por regiones lingüísticas —anglosajona, francófona, china—, el espacio hispano emerge como una red cohesionada con nodos en Madrid, Bogotá, Ciudad de México y Buenos Aires. El español, más que un idioma, se convierte en una ventaja competitiva: un puente que acelera el intercambio de talento, inversión y conocimiento. De Merge Madrid al mundo: una lección compartida Durante el encuentro celebrado en octubre, los cuatro proyectos compartieron escenario con representantes de más de veinte países. Pero la presencia hispana brilló con luz propia: cuatro visiones distintas, una misma lengua, demostrando que el español también puede liderar la innovación blockchain. Para FACTOS DCP, el salto de Bogotá a Madrid simboliza la proyección global del emprendimiento latinoamericano. Para DeAura, Growi Finance y Yoseyomo, la conexión con sus pares colombianos confirma a España como puerta tecnológica de entrada al mercado europeo. Juntas trazan un mapa de colaboración que redefine la idea contemporánea de Hispanidad digital. Una nueva era hispana en la Web3 DeAura, Growi Finance, Yoseyomo y FACTOS DCP no son solo finalistas: representan una generación de emprendedores que construyen el futuro digital en su propia lengua. Desde Madrid hasta Bogotá, de la blockchain a los nuevos modelos de confianza, su éxito demuestra que la Hispanidad sigue viva y evoluciona: colaborativa, descentralizada y global.
Lecciones que nos deja Rafael Nadal tras su investidura como doctor honoris causa por la USAL

La investidura de Rafael Nadal como doctor honoris causa por la Universidad de Salamanca trasciende el reconocimiento a un deportista excepcional. Es una invitación a reflexionar sobre qué entendemos por conocimiento, excelencia y liderazgo. Su trayectoria encierra lecciones profundas que rebasan el ámbito deportivo y se proyectan hacia la educación, la cultura y la construcción de ciudadanía. 1. El conocimiento no solo se estudia: se vive La primera lección que deja este acto es que la sabiduría no pertenece únicamente al ámbito académico. Nadal encarna una auténtica epistemología del hacer: aprender desde la práctica, la experiencia y la perseverancia.Como recordó Paulo Freire, “nadie educa a nadie, nadie se educa solo, los hombres se educan entre sí mediando el mundo”. En ese sentido, Nadal enseña desde el ejemplo, la disciplina y la capacidad de aprender de cada derrota.Al otorgarle el título, la Universidad de Salamanca afirma algo decisivo: el conocimiento práctico también transforma la sociedad. 2. La excelencia se construye en los detalles Durante su discurso, Nadal resumió su filosofía vital con una frase que condensa su legado: “El deporte me enseñó que nada se consigue sin trabajo, sin cuidar los pequeños detalles y sin aprender de la derrota”.Esa idea revela la segunda lección: la excelencia nace de la constancia y la atención a lo minucioso. En un mundo que premia la inmediatez, Nadal recuerda el valor del proceso. Su carrera demuestra que el esfuerzo continuo, la autocrítica y la humildad pesan más que el talento natural. 3. La derrota como fuente de conocimiento Nadal no solo gana: también aprende al perder. La psicología contemporánea, con autoras como Carol Dweck o Angela Duckworth, ha mostrado que la mentalidad de crecimiento y la perseverancia predicen el éxito más que la inteligencia medida en pruebas.Su ejemplo enseña que el fracaso no niega el conocimiento, sino que lo profundiza. Cada tropiezo puede ser un espacio de autoconocimiento; cada obstáculo, una oportunidad para mejorar. 4. El liderazgo de Nadal es coherente e inspirador En tiempos de ruido y desconfianza, Nadal representa un liderazgo basado en la coherencia entre palabra y acción. Su humildad, el respeto por los rivales y el compromiso social a través de la Fundación Rafa Nadal muestran que se puede inspirar sin alzar la voz.Esa integridad es su mayor victoria: liderar no es dominar, sino servir. Una filosofía que la universidad moderna necesita incorporar en su enseñanza y gestión. 5. Nadal: La educación como transformación integral La investidura de la USAL subraya que la educación no termina en las aulas. La alianza con la Fundación Rafa Nadal abre caminos a proyectos comunes en educación inclusiva, salud mental y liderazgo juvenil.Esta visión impulsa una formación integral, donde cuerpo, mente y valores se desarrollan en armonía. Educar, en ese sentido, es también inspirar, acompañar y humanizar. 6. Una Hispanidad que se fortalece con referentes Más allá del deporte, Nadal encarna una Hispanidad activa, humilde y solidaria. En un tiempo en que los jóvenes buscan referentes auténticos, su figura demuestra que la excelencia se puede alcanzar sin perder las raíces.Esta sexta lección trasciende lo académico: los referentes hispanos basados en la ética y la empatía son esenciales para consolidar una identidad cultural compartida. 7. La universidad del siglo XXI debe escuchar al mundo Finalmente, la investidura de Nadal interpela a la propia universidad. La excelencia no se mide solo por publicaciones o títulos, sino también por el impacto social.El debate en torno a su nombramiento refleja una tensión fecunda: la necesidad de abrir las instituciones académicas a nuevos lenguajes, disciplinas y formas de sabiduría. La última lección es una invitación al cambio: una universidad viva es aquella que aprende tanto como enseña. El doctorado honoris causa a Rafael Nadal no es solo un homenaje, sino una declaración de principios. Reconoce que el conocimiento puede nacer en el aula o en la pista, en el laboratorio o en el esfuerzo cotidiano, y que el ejemplo sostenido en valores tiene un poder educativo incalculable.En tiempos de crisis de referentes, Nadal nos recuerda que aprender —como vivir— es un acto de perseverancia, humildad y coherencia. Y que en esa lección silenciosa puede residir el auténtico sentido de la educación.
Inventos hispanos que usamos cada día (y no lo sabías)

Cuando pensamos en innovación tecnológica, suelen venirnos a la mente Silicon Valley, los laboratorios alemanes o las fábricas japonesas. Pero un vistazo más amplio revela algo sorprendente: buena parte de los inventos que facilitan nuestra vida cotidiana surgieron en el mundo hispano. Detrás de muchos objetos y tecnologías habituales hay mentes curiosas de España y América Latina que transformaron sus contextos locales en oportunidades globales. Este recorrido reúne seis ejemplos de ingenio hispano que cambiaron desde cómo limpiamos el suelo hasta cómo exploramos el espacio o cuidamos la salud. Porque la innovación también puede hablar —y pensar— en español. 1. La fregona: el invento que puso fin a arrodillarse Hasta mediados del siglo XX, limpiar el suelo era sinónimo de esfuerzo físico: trapos, rodillas doloridas y cubos de agua. El ingeniero Manuel Jalón Corominas, nacido en Logroño en 1925, cambió esa historia para siempre.Inspirado por los sistemas industriales que vio en Estados Unidos, creó y patentó en 1956 la fregona con cubo escurridor, que permitía limpiar de pie y mantener las manos secas. Su invento se exportó a más de 40 países y revolucionó la limpieza doméstica a nivel mundial: una prueba de que las ideas simples, cuando resuelven una necesidad real, no conocen fronteras. 2. El traje espacial: el invento granadino que miró al cosmos Mucho antes de que Neil Armstrong diera su pequeño gran paso, el ingeniero y aviador Emilio Herrera Linares ya soñaba con conquistar el cielo. Nacido en Granada en 1879, diseñó en 1935 la escafandra estratonáutica, un traje presurizado para vuelos en globo a gran altitud. El modelo incluía casco hermético, aislamiento térmico y válvulas de oxígeno, todos ellos elementos presentes en los trajes espaciales modernos. Aunque su trabajo se interrumpió con la Guerra Civil, la NASA estudió sus diseños décadas después y los reconoció como base conceptual del traje utilizado en las misiones Apolo. Herrera fue, sin saberlo, un pionero del futuro. 3. Reconocimiento de retina: el invento que ve más allá Desde Zaragoza, la investigadora Celia Sánchez-Ramos llevó la biomedicina española al campo de la seguridad digital. Doctora en Ciencias de la Visión y en Farmacia, desarrolló un sistema de reconocimiento de identidad a través de la retina que combina óptica, biología y tecnología informática. Su patente, registrada en más de 30 países, permite identificar a una persona de forma casi infalible mediante los patrones únicos de su retina. Hoy, su innovación se aplica en móviles, sistemas de control y dispositivos de alta seguridad. Además, ha creado lentes que protegen del daño ocular por la luz ultravioleta, demostrando que la investigación hispana no solo ve el futuro: también lo cuida. 4. Chupa Chups: una idea que endulzó el planeta A veces, la genialidad se esconde en lo cotidiano. En 1958, el empresario catalán Enric Bernat tuvo una idea tan ingeniosa como universal: colocar una bola de caramelo en un palito. Así nació el Chupa Chups, pensado para que los niños pudieran disfrutar de un dulce sin ensuciarse las manos. El logotipo, diseñado en 1969 por Salvador Dalí, convirtió la marca en un símbolo pop que hoy se vende en más de 150 países. Una muestra de cómo la creatividad española también puede ser sabrosa. 5. Ecofiltro: el invento que lleva agua limpia desde Guatemala En muchas comunidades rurales, disponer de agua potable sigue siendo un reto. Frente a ello, el científico guatemalteco José Fernando Mazariegos Anleu creó en los años noventa el Ecofiltro, un sistema de purificación hecho con arcilla, cerámica y carbón vegetal. Su diseño, económico y de fácil mantenimiento, permite filtrar agua en hogares sin infraestructura sanitaria. Adoptado ya en más de 30 países, ha mejorado la vida de miles de familias y se ha convertido en símbolo de innovación sostenible latinoamericana. 6. Chipsafer: la ganadería inteligente creada en Uruguay La ingeniera uruguaya María Victoria Alonsopérez cambió la forma en que el campo interactúa con la tecnología. Su invento, Chipsafer, permite rastrear y monitorear en tiempo real el comportamiento del ganado sin intervención humana.Gracias a su uso del Internet de las Cosas (IoT), el dispositivo detecta movimientos anómalos, robos o enfermedades, optimizando la productividad y el bienestar animal. Reconocida por el MIT y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, Alonsopérez encarna una generación de científicas latinoamericanas que reinventan el mundo rural desde el sur. Los inventos hispanos siguen cambiando el mundo Del hogar al espacio, de los laboratorios a las granjas, los inventos hispanos laten en la vida moderna sin que siempre sepamos su origen.Cada uno de ellos demuestra que la creatividad hispana no es una excepción, sino una constante: una manera de mirar el futuro con ingenio y compromiso.Porque la Hispanidad no solo comparte un idioma, comparte una fuerza creadora dispuesta a mejorar el mundo, una idea —tan simple y poderosa como la fregona o el Chupa Chups— capaz de cambiarlo todo.
Cómo poner precio a tu trabajo sin miedo: guía para emprendedores y freelancers

Poner precio a tu trabajo es uno de los retos más comunes entre quienes emprenden. No porque no sepan cuánto cuesta lo que hacen, sino porque hablar de dinero sigue siendo un tabú. En la cultura hispana, solemos asociar el dinero con la ambición o con la idea de que pedir más es “abusar”. Pero el precio no es solo una cifra: es una declaración de valor. Cuando cobras por tu trabajo, no estás cobrando por una hora, sino por todo lo que te llevó llegar hasta ahí: tu formación, tus errores, tu experiencia, tu tiempo y tu energía. Hablar de dinero también es emprender Antes de decidir cuánto vale tu trabajo, hazte tres preguntas esenciales: ¿Cuánto me cuesta hacerlo?Calcula tus gastos fijos y variables: materiales, herramientas, suscripciones, impuestos, alquiler, tiempo invertido… Todo cuenta. ¿Cuánto se paga en mi sector?Investiga lo que cobran otros profesionales con un nivel similar de experiencia y resultados. No para copiar, sino para entender tu contexto de mercado. ¿Qué valor percibe tu cliente?No es lo mismo vender una hora de tu tiempo que ofrecer una solución que ahorra semanas de trabajo o aumenta los ingresos de tu cliente. Cuando comunicas claramente ese impacto, el precio se percibe como inversión, no como gasto. El síndrome del impostor y el miedo a cobrar Uno de los motivos más frecuentes por los que los emprendedores ponen precios bajos es el síndrome del impostor: esa sensación de que “no eres lo bastante bueno”, “te falta experiencia” o “nadie pagará tanto por ti”. Este miedo es más común de lo que parece, especialmente cuando estás empezando o cuando comparas tu trabajo con el de otros. Pero ceder ante él puede tener consecuencias graves: Te lleva a infravalorar tu tiempo y tu talento. Te sitúa en un segmento de mercado equivocado, donde el precio importa más que la calidad. Y, lo más peligroso, te hace asociar tu autoestima al precio, en lugar de al valor real que entregas. Reconocer el síndrome del impostor es el primer paso para superarlo. El segundo es apoyarte en datos y formación: entender cuánto cuesta tu trabajo, qué aporta a los demás y cómo se valoran servicios similares en tu sector. Recursos para emprendedores: ayudas y formación Poner precio a tu trabajo no significa hacerlo solo. Existen programas e instituciones que pueden ayudarte a calcular tus costes, mejorar tu propuesta de valor y acceder a formación gratuita. Comunidad de Madrid La Comunidad de Madrid ofrece un programa de “Ayudas a personas trabajadoras autónomas, emprendedoras y entidades de economía social” que cubre parte de los gastos iniciales al iniciar un negocio.Además, cuenta con servicios de orientación y asesoramiento para emprendedores, incluyendo apoyo en trámites de alta, fiscalidad y planes de negocio. Si emprendes en la región, este tipo de ayudas te permitirá reducir tus costes de arranque, un paso esencial para definir precios sostenibles y realistas desde el inicio. Banco Santander El Banco Santander dispone de una de las mayores redes de apoyo al emprendimiento en España. A través de su programa Santander X, ofrece formación gratuita, mentorías y una comunidad internacional para startups y autónomos. Además, el plan Santander Emprende incluye asesoría personalizada, alta gratuita y herramientas digitales para la gestión financiera.La formación complementaria está disponible en su plataforma Santander Open Academy, donde puedes acceder a cursos online sobre marketing, finanzas y liderazgo. Contar con este tipo de recursos te permitirá construir una base sólida antes de fijar tus tarifas: conocer tus costes reales, reforzar tus competencias empresariales y comunicar mejor el valor de lo que haces. Cámara de Comercio de Madrid La Cámara de Comercio de Madrid es otra institución clave para quienes inician un proyecto.Ofrece programas de acompañamiento para emprendedores, talleres presenciales y online, formación en habilidades empresariales, asesoría legal y fiscal, y una red de networking que conecta a pequeñas empresas y autónomos. Además, su programa “Vivero de Empresas” proporciona espacios de trabajo compartido, mentoría y orientación personalizada para las primeras etapas del negocio.Estos recursos son especialmente útiles para aprender a gestionar tus costes, presentar presupuestos profesionales y fortalecer tu estrategia de precios desde el primer día. Poner límites también es ser profesional Aceptar menos de lo que mereces puede parecer una forma de ganar experiencia o de no perder a un cliente, pero en realidad te lleva a una relación desequilibrada y poco sostenible. Ser firme con tus tarifas no es arrogancia, es coherencia. Si alguien te dice que eres caro, recuerda: caro es lo que no aporta valor. Cobrar con confianza y crecer con estrategia Aprender a cobrar sin miedo es un proceso que combina autoconocimiento, estrategia y formación.El miedo a cobrar lo que mereces muchas veces se disfraza de humildad, pero en realidad refleja una falta de confianza en tu propio valor. La clave no está en justificarte, sino en comunicar el valor de tu trabajo con seguridad, empatía y datos concretos.Y para eso, apoyarte en recursos institucionales y formativos —como los de la Comunidad de Madrid o el Banco Santander— puede marcar la diferencia entre emprender con miedo y emprender con visión. Poner precio a tu trabajo no es solo una decisión económica, sino una declaración de respeto hacia tu tiempo, tu talento y tu trayectoria.Cuando aprendes a hacerlo sin miedo, comienzas a construir un negocio sostenible, basado en el valor que aportas y no en la comparación con los demás. Emprender también es aprender a reconocerte.Y ese, probablemente, sea el paso más valiente de todos.
12 de octubre: qué es la Hispanidad y por qué sigue siendo importante hoy

El 12 de octubre es un día importnate para la Hispanidad y más allá de la palabra, es un evento que nos une y encierra siglos de historia. No es solo un término que aparece en los libros o una fecha que se marca en el calendario. Es una idea que viaja de generación en generación, que cruza océanos y fronteras, y que nos recuerda que, pese a las distancias, compartimos una misma lengua, una misma emoción y una misma curiosidad por el mundo. Celebrar la Hispanidad no significa mirar al pasado con nostalgia, sino al presente con conciencia: reconocer lo que nos une y seguir construyendo juntos lo que seremos. 12 de ocubre: Qué es la Hispanidad Cada 12 de octubre recordamos que la Hispanidad es mucho más que una efeméride.Es una historia compartida que sigue viva en la lengua que hablamos, en las canciones que cantamos y en las costumbres que mantenemos a ambos lados del Atlántico. La Hispanidad hace referencia al conjunto de pueblos unidos por el idioma español y por una herencia cultural común. Pero su significado trasciende las palabras: representa una comunidad diversa, abierta y en constante transformación.Una comunidad que se expresa con distintos acentos, que escribe desde múltiples realidades y que comparte una misma raíz: la necesidad de comunicarse y de crear. Un puente entre culturas La Hispanidad no es una sola voz, sino un coro de muchas.Desde las calles de Sevilla hasta las de Ciudad de México, desde los Andes hasta el Caribe, el español se mezcla con lenguas, ritmos y tradiciones que enriquecen su expresión. El flamenco, la salsa, el tango o la literatura del realismo mágico son ejemplos de esa conexión viva entre culturas. Cada país ha aportado su propio color a este mosaico común, y juntos conforman una de las tradiciones culturales más ricas y creativas del mundo hispano. La herencia del 12 de octubre nos recuerda la unión En pleno siglo XXI, la Hispanidad sigue siendo un espacio de encuentro, especialmente en días señalados como el 12 de octubre. El español es la segunda lengua más hablada del mundo como lengua materna, y también una herramienta de diálogo global.En el arte, la música, la literatura o el mundo digital, las nuevas generaciones de hispanohablantes siguen ampliando los límites de esta comunidad, mostrando que la cultura compartida no entiende de fronteras. Celebrar la Hispanidad hoy es reconocer esa fuerza invisible que nos une: una identidad plural que no borra las diferencias, sino que las celebra. Hispanidad: un futuro compartido más allá del 12 de octubre La Hispanidad no pertenece al pasado: se construye cada día.Nos recuerda que la lengua y la cultura son puentes, no muros.Que, más allá de los kilómetros, compartimos un mismo latido cuando hablamos, soñamos o contamos historias en español. Porque cada palabra, cada canción y cada gesto son una forma de seguir tejiendo ese hilo común que nos une y nos define: la esencia viva de la Hispanidad.
Arte urbano hispano que inspira al mundo

El arte urbano hispano se ha consolidado como un movimiento artístico y social que trasciende las fronteras. Lo que comenzó como una expresión de rebeldía juvenil en muros y vagones de tren, hoy se ha convertido en una forma de comunicación global. Desde Madrid hasta Ciudad de México, pasando por Lima, Santiago o Bogotá, los murales se han transformado en auténticas narrativas colectivas que cuentan historias, transmiten valores y embellecen el espacio público. La fuerza del arte urbano radica en su capacidad de hablarle a todos, sin necesidad de entrar en un museo. Es un arte democrático, accesible, que se encuentra en la vida cotidiana. Los artistas hispanos han sabido aprovechar este poder para rescatar la memoria histórica, rendir homenaje a sus culturas y, al mismo tiempo, abordar problemáticas universales como la desigualdad, la migración o la protección del medio ambiente. Artistas hispanos que conquistan el mundo Okuda San Miguel (España) Sus murales viajan por todo el mundo: Hong Kong, Moscú, Miami, Delhi. Cada uno de ellos es una invitación a cuestionar las estructuras sociales y a imaginar una realidad más libre y diversa. Su éxito internacional demuestra que el arte urbano no es un fenómeno local, sino una expresión capaz de conectar con culturas muy distintas. Saner (México) Edgar Flores, mejor conocido como Saner, es uno de los muralistas mexicanos más reconocidos. Sus obras destacan por el uso de máscaras que evocan raíces prehispánicas, colores intensos y una fuerte crítica social. A través de su arte, Saner cuestiona la desigualdad, la violencia y los problemas políticos, al mismo tiempo que celebra la riqueza cultural de México. Ha expuesto en galerías internacionales y sus murales son símbolo de resistencia y orgullo latinoamericano. Belin (España) Desde Jaén, Belin pasó de ser un joven grafitero a convertirse en un maestro del hiperrealismo callejero. Su evolución artística lo llevó a crear un estilo propio al que llama postneocubismo, donde mezcla retratos hiperrealistas con distorsiones cubistas y experimentación visual. Su capacidad para transformar un muro en un lienzo contemporáneo lo ha posicionado en países de Europa, Asia y América. Belin demuestra que el grafiti puede reinventarse constantemente y mantener un alto nivel artístico. INTI (Chile) INTI es uno de los muralistas chilenos más importantes y una figura clave del arte urbano latinoamericano. Su obra se caracteriza por personajes monumentales inspirados en la cosmovisión andina, la espiritualidad y el folclore de América Latina. Con una paleta de colores cálidos y símbolos cargados de historia, INTI transmite mensajes sobre la identidad, la justicia social y la unión de los pueblos. Ha pintado en ciudades como París, Lisboa, Estambul y Moscú, llevando consigo la esencia cultural de Chile y del continente entero. Cix (Perú) El peruano Cix se distingue por un estilo que fusiona naturaleza, mitología y futurismo. Sus murales exploran la relación entre el hombre, la tecnología y el espíritu urbano, generando imágenes que parecen sacadas de un sueño místico. A través de la mezcla de elementos ancestrales con símbolos tecnológicos, Cix plantea preguntas sobre el futuro de la humanidad y la necesidad de reconectar con la tierra. Sus trabajos se encuentran en Lima y en diferentes ciudades del mundo, mostrando que el arte urbano peruano también tiene voz en la escena global. El impacto del arte urbano hispano El arte urbano hispano no se limita a embellecer ciudades. Sus obras son portadoras de mensajes sociales, políticos y culturales que invitan a la reflexión. En cada mural, encontramos una historia: la lucha contra la desigualdad, la defensa de la diversidad, el rescate de la memoria colectiva o la celebración de las raíces culturales. Además, este movimiento ha generado un turismo cultural alternativo, donde miles de personas recorren barrios enteros para admirar murales que se han convertido en símbolos de identidad local.
«A buenas horas, mangas verdes»: origen y significado de uno de los refranes más antiguos en castellano

El refranero español guarda auténticas joyas del lenguaje popular, expresiones que, tomadas literalmente, parecen enigmáticas pero que tienen detrás siglos de historia. Una de las más conocidas es “a buenas horas, mangas verdes”, un dicho que todavía usamos en España para señalar cuando una ayuda, comentario o acción llega demasiado tarde. Pero ¿cuál es el verdadero origen de este refrán tan peculiar dentro de nuestra tradición lingüística? El origen histórico del refrán La expresión “a buenas horas, mangas verdes” nació en pleno siglo XV, ligada a la creación de la Santa Hermandad, un cuerpo armado impulsado por los Reyes Católicos para vigilar caminos y pueblos de Castilla. Sus miembros vestían con jubón y mangas verdes, lo que les valió el mote de “los de las mangas verdes”. Aunque su función era intervenir en robos, asaltos y altercados, la fama de la Hermandad no fue positiva: el pueblo decía que llegaban tarde a los delitos, cuando ya no había nada que hacer. De esa crítica surgió el dicho popular, usado con tono irónico para señalar que una ayuda llegaba a destiempo. Así nació uno de los refranes españoles más antiguos y recordados. Evolución y uso en la vida cotidiana de «a buenas horas, mangas verdes» Con el paso del tiempo, la frase perdió su vínculo directo con la Santa Hermandad y pasó a formar parte del habla cotidiana. Hoy, “a buenas horas, mangas verdes” se emplea como equivalente de “ya no sirve de nada” o “llegas demasiado tarde”. Ejemplos comunes serían: “Gracias por traerme el paraguas… a buenas horas, mangas verdes. Ya estoy empapado.” “Si me hubieras avisado antes, habría ido… ahora, a buenas horas.” Este refrán español ha sobrevivido más de cinco siglos y aún conserva su vigencia en conversaciones informales. La fuerza de la ironía en el refranero español Parte del atractivo de “a buenas horas, mangas verdes” radica en la ironía, un recurso clave en la tradición lingüística española. Lo que comenzó como una burla hacia la ineficacia de una institución histórica se transformó en un refrán vivo, ejemplo del ingenio popular que caracteriza al refranero español. Decir “a buenas horas, mangas verdes” es mucho más que repetir una frase graciosa: es recordar cómo el pueblo convierte hechos históricos en expresiones atemporales. Este refrán, nacido de la burla a unos guardias con jubón verde que llegaban tarde a todo, se ha consolidado como un símbolo de la memoria colectiva y de la riqueza del lenguaje popular en España.
Lo mejor de la literatura según los participantes de COMHiS

La literatura en castellano es una de las expresiones culturales más ricas y universales que existen. No solo refleja la diversidad de los países hispanohablantes, sino que también nos conecta con realidades, emociones y pensamientos que trascienden fronteras. Leer en castellano significa entrar en un universo compartido por más de 500 millones de hablantes y descubrir la fuerza de un idioma que se reinventa constantemente. Abordar un libro en nuestra lengua va más allá del entretenimiento. Es un acto de identidad, de conservación cultural y de apertura al mundo. La lectura mantiene vivo el vínculo entre generaciones y asegura que la palabra escrita siga viajando con fuerza en la comunidad hispánica. Obras de la literatura que definen la hispanidad A lo largo de la historia, grandes obras han marcado la identidad cultural del mundo hispánico. Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, es quizá el ejemplo más célebre. Su capacidad de combinar realismo mágico y memoria histórica, lo convierte en un puente entre lo local y lo universal.También de García Márquez, El amor en los tiempos del cólera. En él, demuestra cómo el castellano puede dar forma a la pasión, la espera y la eternidad de los sentimientos humanos. Obras como Nada, de Carmen Laforet, nos muestran la crudeza de la posguerra española a través de una mirada íntima y desgarradora. Mencionar también ensayos como Imperiofobia, de María Elvira Roca Barea. Donde la autora nos invita a reflexionar sobre identidad, poder y prejuicios hacia el mundo hispano. Voces contemporáneas y globales La literatura en castellano no se detiene en los clásicos. Dialoga con lo presente y lo universal. Ñamérica, de Martín Caparrós, traza un recorrido lúcido por la realidad latinoamericana actual y sus contradicciones.En el plano espiritual, Los cuatro acuerdos, de Miguel Ruiz, alcanzó dimensión internacional al transmitir sabiduría ancestral con sencillez y claridad, confirmando que nuestra lengua tiene una resonancia global. Incluso en géneros asociados a otras lenguas, como la fantasía, el castellano encuentra caminos. Las traducciones de sagas de autores como Brandon Sanderson, con títulos como Juramentada, recuerdan que también podemos explorar universos fantásticos sin abandonar nuestra lengua. La palabra como puente entre países hispanos Cada libro en castellano es un viaje compartido entre continentes y sensibilidades. Las obras viajan de Madrid a Bogotá, de Lima a Ciudad de México, de Puno a Quibdó, tejiendo un mismo hilo cultural que nos recuerda la riqueza de la Hispanidad. El idioma no es solo una herramienta de comunicación, sino una herencia cultural viva que se transforma con cada lector y que une a más de veinte países en una tradición compartida. Cuando leemos en castellano, las palabras no tienen fronteras: cruzan océanos y se enraízan en comunidades diversas que, a través de la literatura, se reconocen parte de un mismo mapa cultural. La literatura: Una riqueza inabarcable La literatura en castellano es un océano donde caben todas las expresiones: clásicos inmortales, ensayos críticos, novelas urbanas y relatos fantásticos. Cada obra es una invitación a comprendernos mejor, a ampliar horizontes y a seguir confiando en la fuerza de un idioma que late en cada página. Leer en castellano es preservar, disfrutar y expandir nuestra identidad cultural. La invitación de los asistentes al COMHiS es clara: sigamos leyendo, compartiendo y descubriendo la infinita biblioteca que nos ofrece nuestra lengua común.
Por qué necesitamos una estrategia de redes sociales adaptada a nuestro proyecto

En el mundo digital actual, improvisar puede resultar tentador, pero es necesario una estrategia. La inmediatez de las redes sociales invita a publicar sin pensar demasiado, con la idea de que lo importante es “estar presentes”. Sin embargo, esta práctica termina siendo costosa: dispersa recursos, debilita el mensaje y reduce el impacto en la audiencia. Cada publicación sin un propósito claro es una oportunidad perdida, y al cabo de los meses, esa acumulación de esfuerzos desordenados se traduce en un desgaste que pocas veces genera resultados reales. Para quienes gestionan marcas, proyectos culturales, educativos o empresariales, comprender que la planificación es tan importante como el contenido mismo es el primer paso hacia una comunicación efectiva. ¿Qué dicen los expertos sobre la estrategia? Mikel Rufián, consultor especializado en comunicación digital, ha trabajado con proyectos. Desde su experiencia, advierte que muchas iniciativas “se tiran a la piscina directamente a generar contenido, sin un plan previo”. Su visión es clara: las redes sociales ofrecen herramientas de análisis y escucha que, si se usan correctamente, pueden marcar la diferencia entre publicar por inercia y construir una estrategia sólida. La importancia de una estrategia Tener una estrategia en redes sociales no significa únicamente decidir qué publicar. Una buena estrategia entiende cómo cada contenido se vincula a los objetivos del proyecto, define los públicos con los que queremos dialogar y establece indicadores claros para evaluar resultados. Rufián lo explica de forma gráfica: “Lo bueno de las redes sociales y del ciberespacio es que tú puedes establecer métricas, hacer una investigación de mercado previo para poder asegurar y tomar mejores decisiones”. Así, lejos de encorsetar, una estrategia actúa como brújula: orienta la dirección, marca el ritmo de las publicaciones y permite detectar errores a tiempo. Con un plan bien diseñado, cada publicación se convierte en un paso calculado hacia una meta más amplia. Métricas y escucha activa El entorno digital ofrece una ventaja invaluable: la posibilidad de medirlo casi todo. Cada clic, cada comentario, cada interacción es una señal que nos revela si estamos conectando realmente con nuestro público. Aquí entra en juego lo que Rufián denomina “escucha activa dentro de las redes sociales”: un ejercicio continuo de observar qué preocupa, interesa o emociona a las comunidades. Al adaptar el contenido a esa conversación, el impacto se multiplica. Así no solo se alcanza mayor visibilidad, también se gana legitimidad y se construyen relaciones más sólidas con la audiencia. Estrategia y comunidad hispana La definición de una estrategia digital no debería entenderse solo como una herramienta de marketing, sino como una manera de tejer comunidad. En el espacio hispano, las redes sociales funcionan como un punto de encuentro donde millones de personas comparten idioma, referencias culturales y vivencias comunes. Para Rufián, las métricas y la escucha activa son esenciales si queremos dialogar de verdad con estas comunidades: “Si comprendemos qué conversan y qué valoran, tendremos mayor impacto con nuestras publicaciones”. Un plan sólido no solo visibiliza proyectos culturales, educativos o empresariales, también los conecta con la riqueza y diversidad de voces que habitan el ciberespacio en español. De este modo, la estrategia de redes sociales deja de ser únicamente un instrumento de visibilidad: se convierte en un puente capaz de cruzar fronteras y unir territorios, historias y experiencias bajo una misma lengua.
La vuelta al cole

La vuelta al cole en países hispanohablantes tiene sus diferencias y su palabras únicas, es una experiencia compartida pero vivida de formas distintas. Cada año, millones de estudiantes regresan a las aulas con la misma mezcla de nervios y emoción, aunque los calendarios, las palabras y las costumbres cambien según el país. Ya sea en septiembre o en marzo, volver a las clases tiene su propio ritual. Meter lo imposible en la mochila, morral, maleta. Preparar el bocata, lonchera, sandwichito. Ver si estás con tus amigos en la misma clase, aula, salón. Y sobre todo, ¡estar muy nervioso! Una fecha compartida… pero no igual En España, México o Centroamérica, el inicio del curso suele coincidir con septiembre, justo cuando termina el verano. En cambio, en países del Cono Sur como Argentina, Uruguay o Chile, la vuelta a las aulas ocurre en marzo, después de las vacaciones estivales del hemisferio sur. Esta diferencia en el calendario no solo marca cuándo comienza el colegio, sino también el ambiente: para unos es el final de las playas, para otros el inicio del otoño. Ritual compartido con matices Aunque el calendario cambie, los rituales son similares: forrar libros, comprar uniformes, estrenar cuadernos. Lo curioso es que cada país tiene sus propias costumbres: En España, muchos niños estrenan estuche nuevo y se organizan con agendas escolares. En México, la vuelta al cole está muy ligada a los actos cívicos, con ceremonias de bandera cada lunes. En Argentina o Chile, los uniformes marcan el inicio del ciclo y son casi un símbolo de identidad escolar. Un idioma diverso en la vuelta al cole en países hispanohablantes Hablar de la vuelta al cole en países hispanohablantes es hablar de diferencias y de palabras únicas pero es también hablar de la riqueza de nuestro idioma compartido. El español nos recuerda que, aunque compartamos lengua, cada país aporta su propia riqueza cultural. Los ejemplos de mochila/maleta, bocata/lonchera, o aula/salón reflejan que hablamos distinto, pero nos entendemos igual. Esta diversidad lingüística convierte algo tan cotidiano como la vuelta al cole en una ventana a la riqueza del mundo hispanohablante. Lo que nunca cambia La vuelta al cole en países hispanohablantes muestra tanto similitudes como diferencias en la forma de vivir el inicio escolar y en las palabras. Más allá de las palabras, las fechas y las costumbres, como hemos visto en los refraneros, lo que no varía es la emoción de ese primer día: la incertidumbre, la ilusión de reencontrar a los amigos y la sensación de que empieza algo nuevo. Esa mezcla de nervios y entusiasmo es lo que realmente hace universal la vuelta al cole en todo el mundo hispano. En Istmos te acercamos un poco más a esta relación entre lenguas que cada día es más cercana.